jueves, 16 de diciembre de 2010

Las canchas japonesas miden más

Es cierto que este dato lo han publicado en algunos otros sitios, pero no deja de llamar la atención. Seguramente, muchos de ustedes recordarán la caricatura japonesa “Los Supercampeones” (Kyaputen Tsubasa, en japonés) creación de Yōichi Takahashi, y la cual fue transmitida en el “Imperio del Sol Naciente” de 1983 a 1987, con algunas continuaciones posteriores –en nuestro país la vimos a finales de los 80’s y principios de los 90´s-.

Pues bien, además de demostrarnos los sueños guajiros de los nipones, quienes pensaban que alguna vez serían campeones del mundo, este animé nos traía las aventuras futbolísticas de Tsubasa Ozora (Oliver Atom en el doblaje en español) y su grupo de amigos, los cuales –cada uno con distintas “características” como jugadores- seguramente harían ver como novatos no solo a Pelé y a Maradona, sino también a Jackie Chan, Jet Li, y a todos los artemarcialistas acróbatas de la pantalla grande. En cada capítulo, Oliver y sus cuates –y también sus rivales- nos daban una probada del espíritu combativo japonés, y al más puro estilo “ninja”, enseñaban sus técnicas dentro del terreno de juego, tales como “disparo del tigre”, “remate del dragón” y otra serie de jaladas que -hay que decirlo-, resultaban entretenidas de ver.

Sin embargo, una característica prevalecía en esta serie: Los partidos eran eternos (hasta 2 o 3 capítulos) y los chamacos se la pasaban corriendo todo el santo episodio, en canchas aparentemente interminables. De acuerdo con los estudiosos del tema, y tomando en cuenta aspectos como el radio de la Tierra, la altura del jugador, y la distancia de éste con la línea del horizonte (¿recuerdan que las porterías se veían lejanísimas?), la trigonometría nos dice que las canchas de esta caricatura en la vida real medirían 18 kilómetros de largo.

Conociendo ese dato, ahora nos damos cuenta porque había un personaje con problemas cardiacos, o porque cada ataque al marco rival duraba 15 minutos. Conste que ya ni siquiera me meto con otras preguntas, por ejemplo saber cómo era posible que un disparo desde media cancha llegará casi instantáneamente, y con tanta potencia, a la portería contraria. A final de cuentas, sigo sin entender la razón por la cual esos chamacos mejor no se dedicaban a la maratón, seguramente hubieran hecho un mejor papel que el ridículo hecho por su selección en el Mundial del 2002.

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8 comentarios:

  1. Según un estudio universitario por la altura del protagonista de los dibujitos aproximadamente 1,70 metros.
    Pudieron determinar que la cancha medía por lo menos 18 kilómetros. Ya que según esa altura, una persona ve el horizonte a unos 4,5 kilómetros de distancia. La velocidad de los jugadores de "Campeones" es sorprendente: 150 kilómetros por hora. (si la cancha media lo normal)

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  2. Yo me cansaba solo de verlos correr.
    Buenisimo tu poot, mejor descrito no pudo haber sido.

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  3. uhmmm ... no mames si eran niños y ademas japonesitos.. 170?

    Si se veia interminavbles las canchas, pero me imagino que es porque cuando uno era niño y jugaba asi parecian,, habia que correr un chingo para llegar a la porteria de enfrente...

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  4. De por si las caricaturas japonesas son un poco exageradas, como los Caballeros del zodiaco que tanto me gustaban recibían un golpe volaban N cantidad de kilómetros caían y se arrastraban por el suelo hasta llegar a los pies del enemigo, algo que ahora que lo pienso es físicamente muy imposible pero la verdad que buenas son esas series y que buenos recuerdos traen

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  5. Pues se corre un rumor muy grande acerca de esta caricatura que explicaría toda la situación, un recurso muy choteado pero que sí impacta.

    Después que Japón gana el mundial juvenil, Oliver levanta la copa y se escucha un grito en el fondo.

    ¡Oliver!¡Oliver! después de unos segundos, se muestra la escena de Oliver en su cama, los gritos eran de su mamá. La señora se dirige a la cama para levantar a su hijo, en eso se ve un flashback del accidente en el que supuestamente el balón salvó a Oliver, pero oh sorpresa, la pelota de fútbol sí salvó a Oliver pero no como pensábamos.

    Regresa la imagen del cuarto y la mamá levanta a Oliver y el niño tiene un par de muñones en lugar de piernas.

    Al parecer todo formaba parte de un sueño. Oliver ni era mejor que Pele, ni Maradona, era un niño sin piernas que soñaba que jugaba fútbol.

    Se supone que este final sólo apareció en Japón pero que fue tanto el impacto de la imágenes que se cortó y no apareció más en la tele. En una ocasión vi la imagen pero ya no la encontré, ahora hay muchos supuestos vídeos y páginas y otras versiones que terminan en lo mismo con Oliver sin piernas, pero ninguno en realidad aporta algo al tema.

    Ja, cuando me entere de eso, fue como cuando me dijeron que Santa Claus no existía.

    Pero con ese rumor, todo tiene sentido, los saltos, las canchas, las ridiculeces, todo.

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  6. lo más chistoso esque el terreno no era plano como cualquier cancha sino con superficie curva...y que decir de las habilidades de gimnasia de los gemelos...ah no bueno

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  7. Curioso dicen que sus canchas son mas largas y segun encuestas sus penes mas cortos, debe ser compensación a través de las canchas o algo asi.

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  8. jajajaja yo lo disfrutaba mucho.. es mas ahorita buscare un capitulo y me comere unas deliciosas papas chips :P

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